
Las profesoras de Educación Física del turno vespertino del Liceo Nº 51, Claudia Da Silva y Erica Olivier, fueron quienes coordinaron la actividad. La primera de las nombradas, comentó lo desarrollado e indicó que este tipo de actividades, pueden volver a repetirse. "Esto fue en el marco de un intercambio que sirvió como motivación para los alumnos, en momentos que estamos próximos a la culminación del año" dijo Da Silva.
"La actividad se desarrollo en el fútbol, como podría haber sido handball o para cualquiera otra actividad lúdica. Trabajamos con niñas de las Categorías de los años 94 y 95, y en varones de los años 96 y 97. En la categoría niñas se compitió entre nuestro liceo, porque el Liceo 63, no trajo jugadoras".
Inclusión social y violencia
Da Silva señaló que este tipo de actividades, "Se pueden repetir, depende de los otros liceos, ya que muchos de ellos están en pruebas y ya falta poco para culminar las clases". Recordó que este tipo de competencias en la Zona Oeste, se realizan durante todo el año. "Tenemos campeonatos propios, zonales, regionales y nacionales. Pero como algunos grupos no pudieron participar, se planteó este intercambio y así se hizo".
"Para nosotros fue una experiencia muy positiva en cuanto al relacionamiento con los alumnos, al encuentro con otros profesores. La verdad que estuvo muy bien".
La docente señaló que este tipo de actividades deportivas, son importantes porque conlleva a la inclusión social de los chicos "y por el compromiso que generan los alumnos con la apropiación de la institución, el querer al instituto" .
Da Silva contó que en el encuentro jugado entre las chicas, se contó con la participación de una Auxiliar de Limpieza, que ofició de jueza, ya que juega al fútbol. "En verdad participó todo el liceo, o sea que incluimos a todos".
La docente de Educación Física, en otro orden expresó que se está trabajando en conjunto, el tema de la violencia. "La violencia entre jóvenes se da en esta área como se da en cualquiera otra. Pero acá, como trabajan con su cuerpo, demanda más energía y supongo que calma un poco la animosidad negativa en cuanto a violencia. Pero también se generan puntos de violencia como en cualquier otra área. A los chiquilines los tenemos más controlados por el tema del juego, de la participación deportiva. Entonces como que es un enganche muy positivo en cuanto al tema de la violencia. Ellos saben si se comportan violentamente, no los llevamos a ninguna actividad deportiva".
Por último Da Silva, agradeció al Club Salus por haber cedido su campo deportivo, y a todos aquellos que de alguna manera u otra, colaboraron con la actividad realizada.
Fuente: LA PRENSA DE LA ZONA OESTE.